VIVIENDA, ESTADO Y COOPERATIVAS

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El período 2003-2016 vio a la Argentina enfrentándose a una gran deuda en materia habitacional. El avance de la migración campo-ciudad y la concentración urbana sin planificar puso a la política cara a cara con la necesidad de soluciones rápidas y masivas. Contrastamos los casos de tres municipios muy distintos para ver qué salidas encontraron en cada caso.

Soluciones para una pequeña ciudad pampeana.

En el partido de Tapalqué, la población creció de 8.296 a 9.178 habitantes en el decenio 2001-2010, rompiendo un período de estancamiento y caída arrastrado durante los censos anteriores. Al mismo tiempo, los datos también confirman la baja de la población rural a la par del crecimiento de la urbana, que se concentra en la ciudad cabecera de partido. De esta manera, la inexistencia de asentamientos informales masivos como problemática más propia de mayores núcleos urbanos, ha facilitado seguramente la solución de problemas de vivienda en una escala mucho menor.

Ante esta situación, las cuatro soluciones habitacionales organizadas por el Estado se constituyen en: un loteo del Plan Pro.Cre.Ar, 50 viviendas en el marco del Plan “Techo Digno”, el excepcional Complejo de Adultos Mayores y una particular propuesta de prototipos de viviendas bioclimáticas.

Los dos primeros casos se ubican en la denominada “quinta 101”, parcela suburbana y con respecto al centro urbano de Tapalqué, que en sus 4,8 has. de superficie comprada por el Pro.Cre.Ar a la Municipalidad, dará lugar a 48 lotes sorteados a sus beneficiarios. La administración local se encarga actualmente de las obras básicas: tendido de redes de agua, cloacas y gas, sistema de alumbrado público y energía eléctrica domiciliaria, equipamientos de cordón cuneta y pluviales. Observando el entorno de la quinta elegida, se comprende que la zona sudoeste de la ciudad ya viene siendo la predilecta de la administración local a la hora de la construcción de vivienda pública. En este sector se concentran las cerca de 30 manzanas que la ciudad posee ocupadas por planes habitacionales, en un notorio contraste con los bordes noroeste y noreste, en donde se ubican el balneario y la estación ferroviaria, pero beneficiados en cuanto a la cercanía a la ruta provincial 51, hoy principal acceso urbano.

El interesante caso del Complejo de Adultos Mayores será profundizado especialmente en nuestra sección Cuarta Edad, y se muestra como una búsqueda necesaria dentro del problema a futuro del creciente número de adultos jubilados que no tienen familia ni capacidad para ser totalmente autoválidos.

La cuarta iniciativa es destacable a otro nivel, ya que se trata no sólo de un plan habitacional, sino de un proyecto más complejo desde lo arquitectónico y lo técnico, llevado adelante en común por la Municipalidad, e INTI y la Universidad de La Plata como parte de un proyecto de viviendas bioclimáticas. Además de buscar dar solución al tema de la vivienda, explora y desarrolla temas de la sustentabilidad y adecuación al clima local, limitándose por el momento a 4 lotes de prueba inicial donde se están construyendo prototipos. El proyecto fue presentado públicamente en 2009 y la primera casa fue concluida en Julio de este año, como prototipo que persigue en su diseño algunos principios básicos de sustentabilidad: ventilación cruzada, captación de la radiación solar directa para la producción de calor, la instalación de un colector solar plano para calentamiento de agua y de un sistema fotovoltaico para  la iluminación eléctrica, entre otras cualidades. El Consejo Nacional de Vivienda celebró en 2010 que estas viviendas serían “las primeras con etiquetado de eficiencia energética en el país”, logrando “un 40% de ahorro del gas usado en calefacción en relación a lo que consume una casa convencional” y al mismo tiempo un costo de construcción equivalente al de una obra tradicional del rubro.

Arquitectónicamente, las casas se pensaron con “cuatro orientaciones de manzana: dos de un dormitorio (50 m²), una de dos dormitorios (63m²) y una de tres dormitorios (77 m²)”. Para lograr el mejor asoleamiento posible, se consideraron lotes con un ancho mínimo de 17 metros y de proporciones cuadradas, evitando los clásicos problemas de lotes rectangulares angostos y profundos, que tienden a derivar en las típicas casas de patio tradicionales. Ya en cuanto a características técnicas del diseño, la inclusión de un Muro Acumulador de Calor (MAC) orientado al norte, ejecutado según el sistema Trombe-Michel -en el cual se utiliza un material de alta densidad como el hormigón armado, para acumular la radiación solar y liberarla lentamente- facilita la calefacción en invierno; al tiempo que la elección de forestación y vegetación caducifolia colocada en parasoles sobre las ventanas del MAC ayudan a generar una pantalla estacional que protege la casa de los rayos solares intensos en el verano, evitando el efecto negativo de este sistema calefactor. La inclusión de ventanas de aluminio con doble vidriado hermético (DVH) ayuda a reducir pérdidas de calor, mientras la ventilación cruzada natural facilita el refrescado del interior fundamental para el verano.

El conflicto del segundo cordón bonaerense.

En el partido de Almirante Brown, la población creció de 515.556 a 552.902 habitantes en el período 2001-2010, siguiendo con una tendencia previa de poblamiento y densificación de zonas hasta estos años rurales y peri-urbanas. El partido es parte del llamado “segundo cordón del Gran Buenos Aires”, y conserva todavía gran porcentaje de terrenos sin urbanizar, aunque en proceso rápido de inclusión al tejido urbano, de manera intensiva y muy veloz, teniendo en cuenta que sumando el censo anterior (1991), el partido sumó 100.000 personas en apenas veinte años.

Mientras el crecimiento de la trama urbana y su expansión fue acelerada, su ocupación ha sido mayormente por vía particular, con pocas soluciones desde el Estado para semejante explosión demográfica. Distintas cooperativas y organizaciones de tipo gremial se han encargado de planes habitacionales puntuales, sin un trabajo directo de la administración pública en el tema.

Principalmente, se destacan las obras de Barrio Lindo 1 y 2 (Gral. Madariaga y Macedonio Rodríguez) y San José (Av. Amenedo y Santa Ana), y el proyecto en Glew del Plan Federal de Vivienda (Av. Espora y Espoile), que debía concretar cerca de 1800 casas ejecutadas por la empresa Riva S.A.

Ambas iniciativas estatales han estado signadas por el fracaso para concluir la construcción en los plazos preestablecidos, y por los múltiples conflictos con tomas habitacionales reiteradas, difundidas y expuestas a la opinión pública tanto por prensa independiente de partidos de izquierda como por grandes medios de comunicación, cada uno con intenciones políticas bien diferenciadas.

En el caso del barrio de Glew, se concretaron 600 viviendas en el año 2006, dejando inconcluso el avance de las siguientes etapas. Además, se ha sumado el problema de la mala ejecución técnica de las mismas, expuesta al público por el reclamo de los beneficiarios en el año 2012. En el caso de Lindo 1 y 2, se mantuvo un ritmo de obra excesivamente lento, con un avance aún demorado luego de más de 4 años de comenzada la construcción. No sería inocente que el Presidente Mauricio Macri haya elegido este conjunto de viviendas para anunciar el reinicio de obras habitacionales, en mayo de este año.

Vivienda masiva en una capital provincial.

La ciudad de Posadas vio crecer su población de 255.052 a 277.564 habitantes en el último período intercensal, y con un fuerte contraste con respecto al caso de Almirante Brown, la construcción de planes estatales de vivienda ha sido intensiva, teniendo sus dos proyectos más ambiciosos en los barrios de Itaembé Miní, Itaembé Guazú y San Isidro, entre varios casos de menor escala salpicados a lo largo de la periferia urbana. El trabajo está dirigido por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA), repartición pública que afortunadamente difunde intensamente su trabajo en internet a través de numerosos boletines y artículos explicativos disponibles al público.

Trazada sobre una rígida cuadrícula ortogonal, inflexible a la topografía y al contorno del río Paraná, modificado por la construcción de la represa de Yacyretá, la ciudad está modulada en “chacras” de 375 x 375 metros, divididas en 16 manzanas internas. La urbanización de la periferia siempre se da por la ocupación progresiva de estas chacras, que muchas veces siguen vigentes nombrando al barrio que las reemplaza. La hidroeléctrica provocó la inundación de grandes áreas urbanas, obligando al Estado a proveer a los afectados de nuevas viviendas, generalmente emplazadas en estos nuevos conjuntos habitacionales.

Itaembé Miní ha sido el primer proyecto a gran escala, comenzado por el IPRODHA en 1994 y continuado en una progresiva ocupación por distintos barrios fragmentarios en estos últimos 18 años. Desafiando el eje de la inflexible cuadrícula urbana, el conjunto se dispone oblicuo al resto de la ciudad, Miní posee diversos barrios internos, como Amanecer, Eva Perón, 17 de octubre, La unión, La cima, Hospital, Prosol I y II y Terrazas, aunque no ha podido escapar al surgimiento de otros asentamientos precarios que se desarrollaron sin planificación ocupando tierras libres dentro del proyecto urbano, como Belén y Las tacuaritas. Frente a la masiva construcción de viviendas, las problemáticas enfrentadas por el nuevo ensanche urbano se relacionan principalmente con la dificultad administrativa municipal, y la deficiente conexión a las redes públicas de servicios básicos, como cloacas y agua corriente, principales reclamos que figuran en los medios gráficos y artículos académicos de investigación.

Itaembé Guazú es actualmente una nueva apuesta redoblada por el IPRODHA, buscando una ocupación total de 12.000 viviendas, ubicadas en un área peri-urbana que está desconectada del tejido urbano y se contempla como una mancha urbana independiente separada de la ciudad tradicional por el Aeropuerto y el Parque de la Ciudad, a 12 km. del centro histórico de la ciudad.  El fraccionamiento ha sido ejecutado en manzanas de 60×100  m, “a fin de optimizar el  predio  a  los tamaños de los terrenos de 10×30 m.”, según marca el Consejo Nac. de la Vivienda.

Contemplando los trazados de servicios básicos que fueron cuestionados en la experiencia anterior en Miní, el Instituto difunde y explica gráficamente las conexiones a las redes de electricidad, cloacas, agua corriente, e incluso gas. además de presentar Guazú como “el mayor proyecto de vivienda en la Argentina” en este momento. Luego de la entrega de las 1000 viviendas de una primera etapa, se anuncian plazos de entre 5 y 7 años para su finalización, a pesar de haber quedado condicionada a las recientes elecciones presidencial, la obra ha avanzado en 2016. Sus principales inconvenientes se han relacionado con la ocupación de un número menor de unidades por familias que no se correspondían con las adjudicatarias originales de las propiedades, situación que el IPRODHA solucionó readjudicando las mismas a familias que estuvieran en lista de espera.

A modo de cierre: Comparativas y algunas conclusiones

Tapalqué, Almirante Brown y Posadas son tres casos bien distintos, que nos sirven como ejemplo para contrastar y reconocer los problemas y las posibilidades de cada situación. Tapalqué, con su crecimiento sobre todo vegetativo y su relativa previsibilidad a futuro, permite una experimentación y puesta a prueba de ideas potencialmente usables en planes de mayor escala. Más allá de los tradicionales loteos usados para el Plan Pro.Cre.Ar, los casos del Complejo de Adultos Mayores y las viviendas bioclimáticas de la Universidad de La Plata son prototipos modélicos de ideas a replicar en ciudades más complejas, aunque cabe preguntarse si los modelos de barrio sin divisiones físicas entre sus viviendas, y la bajísima densidad de las manzanas ocupadas por las casas bioclimáticas se sostendrían al aplicarse a escalas masivas necesarias en ciudades de mayor tamaño.

Almirante Brown, como foco conflictivo del incesante crecimiento del Gran Buenos Aires sobre sus bordes, expone los límites, los conflictos de intereses políticos, los problemas con los contratistas de la obra pública y las consecuencias de la construcción masiva en desmedro de la calidad del producto final. El actual fracaso y estado abandónico de los tres principales planes de vivienda esbozados por el Estado Nacional en este partido son un llamado de atención acerca de la lentitud y burocratización de estas soluciones, en un territorio en expansión constante que no admite demoras y se acerca a situaciones críticas con velocidad creciente.

Posadas presenta un panorama alentador a primera vista si se interpreta un rol activo del Estado Provincial en la iniciativa de adelantarse a futuros problemas habitacionales derivados de la crecida causada por la represa de Yacyretá  y de la creciente migración rural-urbana. Pero para contrapesar el optimismo, se destaca la preocupación de las voces críticas por la falta de planificación en cuanto a los servicios básicos (agua, luz, gas, cloacas, pavimento, espacios públicos). Las notas de atención también se colocan sobre la situación de los terrenos utilizados para la ubicación de los grandes conjuntos de vivienda pública (Itaembé Miní, San Isidro e Itaembé Guazú), generalmente suburbanos e inconexos de grandes centros administrativos, comerciales e industriales. El caso de Itaembé Guazú es llamativo ya que siendo el mayor conjunto habitacional en marcha, se encuentra totalmente separado de la mancha urbana por la presencia del aeropuerto y del inmenso Parque de la Ciudad.

Las realidades de los tres municipios seleccionados se ubican en puntos muy distintos de la actualidad nacional, pero sirven para tener un panorama amplio y diverso sobre lo desarrollado -o desaprovechado- en la década posterior a la crisis general del año 2001. Ahora que hemos superado la tendencia cíclica de las hecatombes sufridas por el país cada década, y nos disponemos a transitar el segundo decenio consecutivo sin estallidos político-económico- sociales, cabe estar atento a las soluciones habitacionales que se propongan en los siguientes años.

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